Tu pavada

Andres Calamaro · El salmón II [2000]

La última noche que me animo a recordar

es la misma madrugada

que guardaste en tu placar

La verdad es que me alegro

y se muy bien que para vos

olvidarme es tu mayor felicidad.

Además no te cuesta nada,

ya me conforma ser tu juego,

tu pavada.

Hoy sería infeliz si no me haces sufrir,

si no me haces sufrir.

La primera mañana que me hiciste disfrutar

fue un domingo a la tarde en realidad

me causó y todavía llevo ese horror en mi piel,

ese horror en mi piel.

Sigo vivo solo si sé lo que haces,

lo que haces.

Si sé lo que haces.

Nadie me va a convencer

de que esto no esté bien.

Mis lágrimas ya no hacen ruido

tras la puerta todo tapa tu gemido

No me dejes nunca sin mi dosis de terror,

no respiro sin esa humillación, por favor

no pares nunca, mi único orgullo es

saber que sos tan puta.

¡Prohibido quejarme si yo fui tu creador!

soy como Frankenstein

pero no soy doctor.

Soy como Frankenstein, pero no soy doctor.

Soy un enfermo, el que más enferma

soy quién te enseño a pulirme con la lengua.

Tengo amigos que respiran tu conducta indecente

y te arrancarían la ropa con los dientes,

con los dientes

con los dientes.

Me voy a llorar a la iglesia,

a la mezquita, el templo, el cementerio,

Soy como un prócer desbordando su tormento

para algunos soy pajero y enfermo,

por fin tengo un quebranto out of the record.

Out of the record.

Nada más es más lindo que esto que es tan feo

pronto todos me dirán no te escucho,

no te veo, no te creo,

no te quiero.