Milonga del trovador

Andres Calamaro · Tinta roja [2006]

Soy de una tierra hermosa

de América del Sur,

en mezcla gaucha de indio con español.

De piel y voz morochas

vi en mi guitarra

que al mundo van las coplas, y me fui yo.



Con un rumor de nido

volaban tras de mí,

aquellos pañuelitos en la estación.

Pero soy peregrino

y a mi nostalgia

le canto así en la oreja del corazón:



Vamos a la distancia, sí,

que soy el trovador,

si la distancia llama,

yo jamás veré ponerse el sol.



Vamos a la distancia, ya,

y si no llego, amor,

vos le darás mi alma

de argentino y de cantor.



Mi casa es donde canto

porque aprendí a escuchar

la voz de Dios que afina en cualquier lugar,

ecos que hay en las plazas

y en las cocinas,

al borde de una cuna y atrás del mar.



Si en esta andanza un día

me espera la vejez,

ya mi niñez le hará la segunda voz;

y al fin con dos gargantas,

a mi agonía,

le cantaré en la oreja del corazón:



Vamos a la distancia, sí,

que soy el trovador,

si la distancia llama

yo jamás veré ponerse el sol.



Vamos a la distancia, ya,

y si no llego, amor,

vos le darás mi alma

de argentino y de cantor