Boga Boga

Silvio Rodriguez · Causas y Azares [1987]

Por el día o por la noche

el pescador sale a la mar.

La mar no le ha puesto horario

-aún- de navegar.



Boga, boga, boga,

vuelve a bogar.

Boga, boga, boga

a trabajar.



Por el día o por la noche

el pescador y su piel

llevan red, llevan anzuelo

y más: llevan deber.



Pasan las horas, pasan días

y se cuentan por meses.

Y su alegría y su tristeza

la conocen los peces.

De entre sus manos ve venir

cada rincón del porvenir:

el rostro de la novia, la mamá

o el que nació

el mismo día que partió.



Entonces jura que ahora sí que va a vivir,

entonces jura que más nunca va a salir,

que esta vez si es la última en el mar.



Y pasa el tiempo y no ve el día de volver.

Y pasa el tiempo entre peligros sin mujer.

Y pasa el tiempo que no deja respirar.



Pero la tierra se acaba

cuando vuelve el pescador.

Por eso regresa siempre

al mar, su gran amor.



Y va de océano en océano

con su anzuelo, con su red.

Caiga el rayo o sople el viento

allí es donde se ve.



Nadie sabe cómo sueña

cómo sueña un pescador:

cada vez que cobra presa

allí tiene su amor.



El pescador lleva a bordo

una palma y un amor.

El amor lo hala del fondo,

la palma del corazón.



(1969)