Tonada De La Muerte

Silvio Rodriguez · En Chile [2001]

Tonada de la muerte

Desde el día que me alumbra,

hijo me llama la muerte

y así repite mi suerte

entre penumbra y penumbra.

Pero la luz me deslumbra

y siento afán de guardarla

de rehacerla y sembrarla

para que nazcan ventanas

y salgo a fundar mañanas

pese a la muerte y su charla.



La muerte ronda conmigo

hasta muy tarde en la noche.

Yo voy a pie y ella en coche,

silencioso, de testigo.

Sabe que soy su enemigo,

su hijo desobediente,

por eso silba entre dientes

una tonada de aviso.

Y yo, aún sin permiso,

sueño más resplandeciente.



La muerte, madre y consejo,

rompe a afilar la guadaña,

me alza la voz, me regaña

porque no espero a ser viejo.

Traspasando su entrecejo

llego al fondo del secreto

y con crecido respeto

veo como se deslizan

dos lágrimas, por las lisas

mejillas de su esqueleto.