Montenegra

Enrique Bunbury · El tiempo de las cerezas [2006]

Hace tres años y un dia llegaba a Norteña

y era solo uno más entre los extraños

Hoy dirias que he envejecido al menos diez años



Me dedique por un tiempo a cantarte en el puerto canciones

que habia aprendido aqui mismo

Unas pocas hablaban del cielo y muchas del abismo



La conocí una mañana tras una guitarra

y brotó de sus labios aquella tonada

como si fuera una maldicion ya no pude olvidarla



Y podria volver y podria decir

que las cosas van bien allá por Norteña

y omitir que allí una extraña mujer me enseñó

que no hay bien que por mal no venga



Y aunque yo preguntaba ella siempre callaba

o decia: no quieras saber de mi vida, no me hagas hablar

que si bebo es para olvidar



Desde ese día aquella melodía se aferra a mi alma

arrancarla resulta imposible

pues resuena con la perfeccion de un recuerdo terrible



Y hoy cuando intento escribir nuevos versos

de frente me encuentro tan solo con desilusiones

y ahora se con certeza que no escribiré más canciones



Y podria volver y podria decir

que las cosas van bien alla por Norteña

y omitir que alli una extraña mujer

me enseño que no hay bien que por mal no venga



Y aunque yo preguntaba ella siempre callaba

o decia: no quieras saber de mi vida, no me hagas hablar

que si bebo es para olvidar



y aunque yo preguntaba ella siempre callaba

o decia: no quieras saber de mi vida, no me hagas hablar

que si vivo es para olvidar