La Gallera
Juan Luis Guerra · Ojalá Que Llueva Café [1990]
mi gallo candela
¡oh! ¡oh!
Perdí en la gallera
mi tierra, mi finca
mi casa, mi perro
¡ay, ombe! ¡ombe!
Oye, perdí en la gallera
mi mejor espuela
¡oh! ¡oh!
Perdí en la gallera
mi traje cruzado
que traje de fuera
Perdí en la gallera
mi gallo candela
mi portamonedas
perdí en la gallera
mi puesto de frutas
de la carretera
y eso a mí me pasa
por jugar en gallera
¡Ay, ombe! ¡ombe!
¡oh! ¡oh!
¡ehehia! ¡eheia!
¡ombe! ¡ombe!
Sigo: perdí en la gallera
toda la parcela
¡oh! ¡oh!
Perdí en la gallera
mi vaso de flores
mi silla de guano
¡ay, ombe! ¡ombe!
Sigo: perdí en la gallera
mi vieja litera
¡oh! ¡oh!
Perdí en la gallera
mi armario, mis gafas, mi ropa
mi reloj [de] pulsera
Perdí en la gallera, ¡beh!
mi gallo candela
ya nada me queda
perdí en la gallera
maldita gallera
de la carretera
eso a mí me pasa
por jugar en gallera
¡Ay, ombe! ¡ombe!
¡oh! ¡oh!
¡ehehia! ¡eheia!
¡ombe! ¡ombe!
Perdí en la gallera
mi gallo candela
mi mejor espuela
perdí en la gallera
maldita gallera
de la carretera
y eso a mí me pasa
por jugar en gallera
¡Tablas! ¡Tablas!
Perdí en la gallera
mi gallo candela
mi traje de seda
perdí en la gallera
maldita gallera, ¡beh!
de la carretera
y eso a mí me pasa
por jugar en gallera
¡Tablas! ¡Tablas, Tomás!
Perdí en la gallera
mi gallo candela
mi mejor espuela
perdí en la gallera
maldita gallera, ¡beh!
de la carretera
y eso a mí me pasa
por jugar en gallera
[Improv.]
Mi conuco, mi trabajo
mi mesita de apostar
(mi gallo candela)
y mi Registro Electoral
(perdí en la gallera)
mi piloncito de majar
mi guavaberry, mi puñal
mi casa, mi tierra, mi cerro
(de la carretera)
mi almohada, mi techo
mi alma, y hasta mi morena
(por jugar en gallera)
¡Uehei! ¡Oh, oh, oh!...
La Gallera
Juan Luis Guerra's "La Gallera" stands as a defining track from his 1990 album *Ojalá Que Llueva Café*, showcasing his mastery of the merengue genre. The song exemplifies the vibrant rhythms and social commentary characteristic of Guerra's work during this pivotal era in his discography. With its infectious melody and driving percussion, the recording captures the essence of merengue as a celebration of life and community, a sound that would become a cornerstone of his artistic identity. The track remains a staple in his catalog, reflecting the enduring appeal of his ability to blend traditional Latin rhythms with contemporary sensibilities. It serves as a testament to the artist's influence on the genre, proving that merengue could carry both joyous energy and meaningful narrative depth.

