Durazno sangrando

Andres Calamaro · El salmón [2000]

Temprano el durazno del árbol cayó.

Su piel era rosa dorada del sol.

Y al verse en la suerte de todo frutal

A orillas de un río su fe lo hizo llegar.

Dicen que en este valle

los duraznos son de los duendes.



Pasó cierto tiempo en un mismo lugar.

Hasta que un buen día se puso a escuchar

una melodía muy triste del sur

que así le lloraba desde su interior:



"Quién canta es tu carozo

pues tu cuerpo al fin tiene un alma.

Y si tu ser estrella

será un corazón el que sangre.

Y la canción que escuchas

tu cuerpo abrirá con el alba"



La brisa de enero a la orilla llegó.

La noche del tiempo sus horas cumplió.

Y al llegar el alba el carozo cantó

partiendo al durazno que al río cayó.

Y el durazno partido

ya sangrando está bajo el agua

Durazno sangrando

Andrés Calamaro's "Durazno sangrando" stands as a poignant centerpiece on his 2000 album *El salmón*, blending pop-rock sensibilities with deep lyrical introspection. The track exemplifies Calamaro's signature ability to weave personal narrative with broader social commentary, capturing the raw emotion of Buenos Aires life in the late 1990s and early 2000s. With its driving rhythm and melodic structure, the song reflects the era's musical landscape, where polished production met unfiltered honesty. It remains a defining recording in his discography, showcasing his evolution as a songwriter who balances commercial appeal with artistic integrity. The song's enduring appeal lies in its ability to resonate with listeners seeking both entertainment and emotional truth.