Desmejorado
Enrique Bunbury · Bushido (Proyecto Carlos Ann / Bunbury / Morti / Shuarma) [2004]
Hay gente para todo
hay cosas que se cuentan y parecen ciertas
es cuestion de hormonas
dicen que se van pero se quedan
Y yo sigo igual
sigo tal cual
quizás desmejorado
y el arabar amargo en el paladar
Nunca pasa una semana
con la misma neura
hicieron de mi una copa perversa
estaba ausente cuando dormia
me habre perdido algo quizás
las monedas de plata desprendidas
el verso al carcelero de mi corazón
Y yo sigo igual
sigo tal cual
quizás desmejroado
que nunca quede el papel deshabitado
otro ritmo, otro compás
rimas de mar
el gran teatro del mundo debe continuar
Si no nos entra la locura
mientras se esfuma la espera
habrá que dar la guerra por perdida
y volver a los placeres
prohibidos o privados para los necesitados
Sigo igual
sigo tal cual quizás desmejorado
y el arabal amargo en el paladar
otro ritmo, otro compás
rimas de mar
el gran teatro del mundo debe continuar
hay cosas que se cuentan y parecen ciertas
es cuestion de hormonas
dicen que se van pero se quedan
Y yo sigo igual
sigo tal cual
quizás desmejorado
y el arabar amargo en el paladar
Nunca pasa una semana
con la misma neura
hicieron de mi una copa perversa
estaba ausente cuando dormia
me habre perdido algo quizás
las monedas de plata desprendidas
el verso al carcelero de mi corazón
Y yo sigo igual
sigo tal cual
quizás desmejroado
que nunca quede el papel deshabitado
otro ritmo, otro compás
rimas de mar
el gran teatro del mundo debe continuar
Si no nos entra la locura
mientras se esfuma la espera
habrá que dar la guerra por perdida
y volver a los placeres
prohibidos o privados para los necesitados
Sigo igual
sigo tal cual quizás desmejorado
y el arabal amargo en el paladar
otro ritmo, otro compás
rimas de mar
el gran teatro del mundo debe continuar
Desmejorado by Enrique Bunbury
Enrique Bunbury's 'Desmejorado' stands as a poignant example of his signature melancholic pop-rock style, released on the 2004 compilation 'Bushido'. The track exemplifies the emotional depth characteristic of Bunbury's discography, blending acoustic guitar with atmospheric production to explore themes of heartbreak and personal reflection. As part of his broader catalog from the mid-2000s, the song captures the raw vulnerability that defined his career during this era. It remains a staple for fans appreciating his ability to transform personal sorrow into universal musical resonance, showcasing his mastery of the genre without relying on dramatic flair.
