Con Cierto Aire A Ti

Fernando Delgadillo · Con cierto Aire a ti [1992]

El viento trae esta tarde el olor

que se acusa en algunas maderas,

o tal vez sea que comienzo a

pensar

en tu pelo cuando te lo sueltas

y emite un aroma tan particular

que tan sólo he podido volver a

encontrar

en el soplo que invierno ha

acercado

hasta aquí.

Para insinuar la víspera de

primavera

supongo que invierno siempre ha

olido así como guarda tu pelo

ese olor a maderas.



La tarde habita en tus ojos

castaños

con el aire antaño que siempre

perdura.

Cuando te estoy esperando

cuando me encuentro con una

infinita mañana camino a

alargarse

como temporada de frío que

en mi espalda se queda

hasta que la tarde se acomoda

en mi, ella me entibia las ganas

por eso me gusta y me gusta

decirlo

la tarde en tus ojos

tiene un aire antiguo.



(CORO)



De veras será febrero o soy yo

quien se cuelga del viento

como de tu aliento

a veces cierro los ojos. por que detesto

mirar, que el bálsamo que respiro

tan ávidamente es el viento y no más.



Y a veces lo olvido pero algo me acuerda

y lo vuelvo a pensar y me digo

¿dónde te tengo?

¿en dónde no estás?

a dónde puedo poner la mirada

sin que te tenga que hallar.

La luz del mundo se marcha a las 7

y yo apenas comienzo a ver bien

conforme tira a lo obscuro, camino

pensando que sigo tu sombra

a la vez que un susurro de las

hojas sueltas. Se va cuchicheando

frases incompletas y a veces

hasta pregunta por ti.



(CORO)



El viento trae esta tarde el

rumor de tu voz que se pierde a

la luz perezosa del sol y te

imagino acostada, apagando la

luz del candil.



Del mismo modo que

miro que el sol de la tarde cuando se

recuesta tiene un aire a ti

y miro al último sol de la

tarde como se recuesta, con cierto

aire a ti por cierto

con cierto aire a ti.

Con Cierto Aire A Ti

Fernando Delgadillo's "Con Cierto Aire A Ti" stands as a defining track from his 1992 self-titled album, showcasing the raw, emotive power of his early work. Recorded in the Spanish language, the song exemplifies the melancholic and introspective style that would characterize his discography throughout the 1990s. Delgadillo's voice delivers a haunting performance that captures the essence of urban solitude and emotional vulnerability, themes that recur across his catalog including later releases like "Febrero 13." The recording reflects the acoustic guitar-driven sound typical of his era, prioritizing lyrical depth and atmospheric tension over production polish. This track remains a significant piece in the artist's body of work, illustrating his ability to craft intimate narratives that resonate deeply with listeners seeking authentic musical expression.