Los Cantares De Un Gusano

Fernando Delgadillo · Matutina [2004]

Una cosa digo

si su señoría me permitiera

y se guardara de momento

su manual en la mollera.

Si ha venido al mundo

alguien para algo, no soy yo;

pero guardo la costumbre

de cantar por donde voy.

Yo he venido por caminos

donde se gasta la noche,

donde la Luna y el vino

se festejan con desorden.

Y he aprendido lo que sé,

que si no es mucho, es suficiente

para tomar cada día

lo que al cabo me contente.

Apurado y presuroso

solamente voy de paso,

como pasan por el bosque

los senderos intrincados.

Por las tierras altas

y las sólidas colinas,

por mis cortas barbas,

si no me placen las vistas.

Debí ser hijo de halcones

y morar cumbres y cimas,

y avistar a los viajeros

en pie como las encinas.

Pero no soy sino un diablo

al que no le preguntaron,

como así ocurrió con todos,

ya me estoy acostumbrando.

A las restricciones

de mi humana condición,

y a un mañoso nombre,

el de animal superior.

Yo que no soy emisario

ni de nombres, ni de suertes,

ni señor del habitat

de lo que atrapo con los dientes.

Más de una vez me he marchado

aventurero y errabundo,

como tantos que se fueron

porque ya no creen al mundo.

Apurado y presuroso,

solamente voy de paso,

como van contando historias

los juglares y los bardos.

Cuando mi canción se afloja,

cuando me detengo el paso,

no voy dejando la ruta,

sólo me tiro un descanso.

Fue hay días para andar sin pausa

y hay días que se nos detienen,

yo me repongo estos días

para todos los que vienen.

Me gusta el azul del cielo,

el aire helado y me asombra

la luz que me deja ciego

y siempre me guardó una sombra.

Para otoño, cuando el bosque

se ha alfombrado de oropel,

y el aroma de madera

se hace del atardecer.

Soy cigarra cancionera

que aún se burla de la hormiga,

soy un gusano de tierra,

pujante y lleno de vida.

Serán los paisajes ricos

o la tarde con sus gamas,

que los versos rinden probos

y entretienen en la marcha.

Y ajustándose a mi paso

y al camino que al fin falta,

los cantares se me llegan

como cumplen las distancias.

Apurado y presuroso,

solamente voy de paso,

como pasan por el bosque

los senderos intrincados.

Como van contando historias

los juglares y los bardos;

como pasan en otoño

los peregrinos gusanos.

About Los Cantares De Un Gusano

Fernando Delgadillo's "Los Cantares De Un Gusano" stands as a poignant song on his 2004 album *Matutina*, reflecting the introspective and narrative-driven style that characterizes his broader discography. Delgadillo, a prominent figure in Spanish alternative rock, often blends poetic lyrics with melodic structures to explore themes of urban life, personal struggle, and social commentary. This track exemplifies his ability to craft atmospheric soundscapes that resonate deeply with listeners, drawing from a tradition of Spanish singer-songwriters who prioritize lyrical depth and emotional honesty. Released during a period where his work gained significant critical acclaim, the song contributes to a body of music that bridges the gap between indie experimentation and mainstream accessibility. While his earlier albums like *Primer estrella de la tarde* established his reputation, *Matutina* further refined his sonic palette, showcasing a maturity in composition that influenced peers in the genre. The recording captures the essence of late-night contemplation, offering a listening experience that remains relevant for fans of contemporary Spanish rock and those interested in the evolution of the genre in the early 21st century.