Miriam

Estopa · Other Songs - Estopa

Cuentan los viejos libros

que el hombre no vive 100 años

que el sufrimiento es su castigo.



Y aunque miriam aun no sabe andar

sus ojos ya reflejan toda la ira

de su verdad.



Y al llegar a los seis miriam no siente nada

cuando su padre olvida su condición

y se refugia en su almohada

Miriam no siente nada

Miriam no sabe decir no

Miriam esta asustada.



Pero que larga es la vida si es triste y el tiempo se para

y no hay ni un rincón dónde esconder al menos la cara

y no hay ni un hombro dónde poder reposar la cabeza

siempre te ahogas en el mismo mar de tristezas.



Escribe unos versos pidiendo ayuda

pero que no los lee nadie

todos tratan de esconderse

y aunque ahora todos te llamen delincuente

seis atracos ya es bastante

yo me muero por verte

ya no sientes placer

ningun hombre es suficiente

aunque yo quiera abrazarte

navegar contracorriente de tu sangre infectada

por una aguja que te comprende

que no te hace pensar en nada

y que te lleva hacia la muerte.



Pero que larga es la vida si es triste y el tiempo se para

y no hay ni un rincón dónde esconder al menos la cara

y no hay ni un hombro dónde poder reposar la cabeza

siempre te ahogas en el mismo mar de tristezas

Miriam by Estopa

Estopa's "Miriam" stands as a defining track within his expansive discography, showcasing his signature blend of romantic balladry and introspective storytelling. Released during a period where he frequently explored themes of longing and personal reflection, the song exemplifies his ability to craft emotive narratives that resonate deeply with listeners. While often associated with the broader landscape of his work from the early 2000s, "Miriam" captures the essence of his melodic sensibility, characterized by lush arrangements and a vocal delivery that prioritizes feeling over technical complexity. The recording serves as a testament to his capacity to create atmospheric soundscapes that elevate standard pop structures into something more intimate and cinematic. As a staple of his catalog, the song remains a touchstone for fans of his music, illustrating the enduring appeal of his lyrical focus on human connection and emotional vulnerability.